jueves, 6 de febrero de 2014

Por: Rosa María Ramírez Reyes el .
Evocación sincera a Camilo CienfuegosDesde el sitio más elevado de la nobleza humana  está alegrándonos el camino el hombre de la sonrisa eterna y el verbo pulcro: Camilo  Cienfuegos Gorriarán, quien hoy cumpliera 82 años, si la avioneta en la que viajaba no hubiera explotado aquel 28 de octubre de 1959.

Su creación fértil resume la persona que formaron sus padres y la vida misma. Nada le fue ajeno desde la niñez, por eso, se entregó con devoción a la lucha por la justicia social y el mejoramiento humano.
 En la historia patria ganó el puesto de imprescindible entre los héroes, su hidalguía  dejó huellas extraordinarias en el andar guerrillero. Las lomas y el llano tienen asentado su paso firme y el legado es cimiente necesario  en la creación de nuevos tiempos.


A Camilo lo recordamos en cada instante porque nos enseñó a reir en lo profundo, a contar sus anécdotas como si fuéramos testigos presenciales de aquellos momentos;  y es que aprendimos  a quererle así sencillamente como un gigante de pueblo.

“Hombres como Camilo Cienfuegos surgieron del pueblo y vivieron para el pueblo”, sentenció el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz.

También de él consideró su compañero entrañable Ernesto Che Guevara: “Camilo fue el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa... Camilo era Camilo, señor de la vanguardia, guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer”

Al hombre de las mil anécdotas y el Sombrero Alón No lo aceptamos muerto porque los hombres como él no mueren, se multiplican, nos dan luz y aliento.

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